Hay puertas que solo pueden abrirse cuando el ruido del mundo comienza a quedarse atrás. Esta meditación marca el inicio del recorrido por tu casa interior, invitándote a dejar por unos minutos las exigencias, las expectativas y la prisa para entrar en un espacio donde no necesitas demostrar nada. Aquí no vienes a convertirte en otra mujer; vienes a recordar quién eres cuando todo lo demás guarda silencio. Cada respiración representa un paso hacia ese lugar íntimo donde la calma siempre ha estado esperándote. Permite que este primer encuentro sea amable, lento y profundamente tuyo.
Objetivo
Crear presencia y disposición para iniciar el viaje interior.
"Toda puerta importante se abre primero desde dentro."
TGV



